11 octubre 2008

De los placeres y la memoria.


Jardins de la U.B.

Este post lo publiqué hace tiempo en otro blog, lo he recuperado con el comentario de una amiga y mi respuesta:

"Placeres

La delicia y el perfume de mi vida es la memoria de esas horas en que encontre y retuve el placer tal como lo deseaba.

Delicias y perfumes de mi vida, para mí que odié los goces y los amores rutinarios
.

Konstantino Kavafis"

Coment de T.:
El problema es que, como todo, los amores y goces también se convierten en rutinarios en cuanto siguen una pauta repetitiva. Vamos que en cuanto cenas con un señor galante cinco veces, la sexta parece un deja vu. Y en cuanto te acuestas con un señor otra media docena, queda poco invento salvo que empieces a practicar las "pino puente" del kamasutra.
Desde luego, la memoria es un entrañable baúl cuando guarda una mayoría de buenas sensaciones.

Mi respuesta:
Para evitar eso tenemos la fantasía, esas fantasías tan ricas de las mujeres. Podemos imaginar mil y una situación distinta a la que vivimos: otra persona, otro lugar, otra postura... solo con cerrar los ojos y dejarnos llevar. Nunca sabrá nadie de nuestra "infidelidad".

...........

Ahora me quedo con la última frase de T.:

... la memoria es un entrañable baúl cuando guarda una mayoría de buenas sensaciones.

Y añado: Por suerte la memoria es selectiva y suele quedarse con lo bueno vivido, y gracias a ello seguimos adelante.

No hay comentarios: